viernes, 10 de noviembre de 2017

La Taberna del infierno

Hoy, como no podía ser de otro modo, habrá que promocionar el disco de "El desván". Un disco que he tenido la suerte de escuchar algunos temas, aunque no todos y terminados. Suerte tener un amigo cantante y que sea del grupo y que te invite algún día al estudio a ver grabar ;-) 

Va a ser un super disco y espero que tengan mucha suerte. Tengo que reconocer que no me gusta mucho la portada, ni siquiera el nombre del disco. Pero me voy acostumbrando y por supuesto llevaré el buf, la camiseta y todo el Merchandaising que vayan sacando.

Hoy se presentará en Elkar con los protagonistas, pero lo tendréis en todas las tiendas de música, FNAC, Corte Inglés,... De momento os dejo el enlace de Spotify por si queréis oír el pre single y este pedazo de vídeo con otro tema del disco. 

Para oír los demás. Ya sabéis... en las radios, en las redes,... pero lo mejor, comprarse el disco y tenerlo puesto todo el día en el coche.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Sri Lanka - Nilaveli

Cogimos el coche a la mañana temprano y pudimos comprobar que no todos los taxistas eran bruscos al conducir. Este nos llevó muy bien, aunque el caos de las carreteras era real. Dos pitidos cortos y ya tienes potestad para hacer lo que quieras.

Llegamos a Nilaveli, nuestra siguiente parada. Era un pequeño pueblo de mar con mucho pescadores y con gente que parecía musulmana. En Sri Lanka la religión que más hay es el budismo (aunque supuestamente no es una religión...) como habíamos visto en Anuradhapura, luego el hinduismo y una parte muy pequeña musulmana y católica. La verdad es que es un placer ver como pueden convivir todas esas religiones sin problemas y respetándose unas a otras.

Cuando llegamos al hotel lo primero que preguntamos si podíamos ir a la isla Pigeon para hacer snorkel. Nos dijeron el precio y nos dijeron que lo mejor es que fuéramos cuanto antes porque a la tarde parecía que era peor. Entendimos por el calor que haría, pero luego descubriríamos que era por las mareas y así no podían llegar los barcos.

Llegamos a la playa que estaba como a 200 metros del hotel, y allí nos cogió una barca con salvavidas para llevarnos a la isla. Cuando llegamos a la isla la verdad es que a mi me decepcionó un poco. Estaba llena de turistas y no era muy grande, así que estábamos todos buscando sombra en la poca vegetación que había. Pero la verdad es que luego fue una de las cosas más chulas que hicimos en las vacaciones. Dejamos las mochilas y fuimos al agua a hacer snorkel con la suerte de que casi nadie hacía snorkel, así que estábamos casi solos.

​Snorkel (o Esnórquel, como realmente se escribe en castellano) designa de manera general un dispositivo en forma de tubo que sirve para suministrar aire a algo o a alguien (para que ese alguien pueda respirar). Un tubo con unas gafas de bucear con las que buceas a ras del agua y miras por el coral que hay la vida marina. El lado que hicimos a la mañana estuvo super chulo. Me costó cogerle el tranquilo (de hecho lo cogí cuando nos fuimos de la isla, qué pena!!!) pero es increíble la de fauna que vimos. Tortugas, tiburones, peces raros, Dorys y Nemos a patadas, unos oscuros super grandes, estrellas de mar,... y todo muy cerca de la orilla. Llevamos una cámara de estas acuáticas de carrete y algo ya salió como podéis ver. 

 Después de comer el bocadillo de pan de molde (no nos iba a pasar como el día anterior) hicimos snorkel, pero en el otro lado. Una pena porque yo ya había cogido el tranquillo, pero había menos cosas que ver. Aunque sí que es verdad que había ya menos turistas y más turista autoctonos. Curiosamente se meten con ropa al agua, sobretodo ellas, pero es general. Ellos van con pantalones y a veces hasta con camisa. Ellas con una especia de shari (o como se escriba).

Al llegar de nuevo a la playa, fuimos a ducharnos y después fuimos a pasear en la playa cerca del pueblo. Para ello regateamos un tuk-tuk, aunque aquí yo me dí cuenta que el regateo de Sri Lanka es diferente al que yo conocía. Otro día hablaré de esto... En el paseo al atardecer vimos varias calles que eran para evacuar del tsunami. En la costa de Nilaveli llegó el tsunami de "Lo imposible" en 2008 y al parecer cuando después preguntamos, murió bastante gente... Había señales para evacuar la playa. Acojona un poco....

El sol daba al otro lado, así que pensé que habría un gran amanecer en nuestra playa. Y aunque me costó levantarme, allí fui sin compañía (ellas prefirieron quedarse a dormir) a las 5:00 de la mañana. Llegué a la playa y una bandada de cuervos muy grande se levantó. Antes no he hablado de los cuervos. En Nilaveli fue dónde vimos que en Sri Lanka no hay gaviotas, que los pájaros que abundan en los sitios de playa son los cuervos negros. Algo raro...

El pueblo se despertaba y llegaban pescadores con pescados. Algunos me decían si quería y unos tipos me preguntaron las "preguntas", cuatro preguntas que hace todo el mundo en Sri Lanka y de las que también hablaré en otra entrada. Pena que una nube tapara el sol y no pudiera ver el amanecer en todo su esplendor, pero aún así mereció la pena el madrugón. La verdad es que los colores que vimos allá al amanecer y al atardecer no son iguales que aquí. Ni siquiera las cámaras reflex recogen ese color. ¡¡Qué difícil de hacer una foto que refleje lo que vimos!!

Después de desayunar iríamos a otro sitio.... pero eso ya es otra historia....

martes, 7 de noviembre de 2017

Miranda

Me he enamorado de esta chica grande, inglesa y que acaba siempre metiendo la pata en sus eventos y en sus citas. Miranda es una mujer de 28 años soltera (su madre intenta casarla en todos los capítulos) que tiene una tienda debajo de su casa que comparte con una amiga (rubia y bajita, lo contrario a Miranda) que está enamorada de su amigo un cocinero del restaurante que está cerca de su casa, así que está casi siempre allí (no sólo por el chico, también porque le gusta comer mucho) y donde se junta con varias amigas (unas chicas muy pijas y que también tienen toda la vida planificada, al contrario que Miranda). Le encanta cantar y canta cuando se pone nerviosa, canta. Y lo original es que mira a la cámara para hacernos cómplices de todas sus situaciones y de sus sentimientos.

Leí sobre ella en un grupo de Facebook que hablan de series, películas y libros y justo necesitaba una serie corta para ver al mediodía (cada episodio unos 30 minutos). La verdad es que me sonrío casi todo el rato y me carcajeo por lo menos una vez por episodio. ¿Lo malo? Que son pocos capítulos y ya casi me los he visto todos. Echaré de menos a Miranda y a todos sus compañeros (al final coges simpatía por todos). Recomendable.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El corto del mes. Noviembre 2017

Esta mes pega uno de miedo. Os dejo con este que tuvo múltiples premios. Da bastante cague... ¡Felices Sueños!

viernes, 3 de noviembre de 2017

Sri Lanka - Anuradhapura

Después de descansar en el hotel y tomar nuestro primer desayuno en Sri Lanka. La verdad es que estuvo bien y pudimos elegir entre tortilla (a la que echaban algo que picaba) y huevos fritos. Luego había té o café (el café al parecer no es muy bueno según la experta que llevábamos...) y fruta como platanos pequeños (nunca había visto tan pequeños y los veriamos en casi todos los desayunos de la isla y sin atrevernos a tomar zumo de naranja (bueno supusimos que era de naranja) por las advertencias que nos dieron en el centro de Vacunación Internacional. Después de prepararnos, preguntamos al hotel para ir a la ciudad antigua de Anuradhuapura y para que nos llamaran a un tuk-tuk para hacer el recorrido a la ciudad.

Anuradhapura es una de las capitales más antiguas de Sri Lanka, conocida por sus ruinas muy bien conservadas. La civilización que se desarrolló en torno a esta ciudad fue una de las mayores de Asia. En la actualidad está considerada por la Unesco, desde el año 1982, como Patrimonio de la Humanidad y abarca un área muy grande. Se podría hacer andando, pero con el calor que hace (calor muy húmedo) recomiendo que se haga en tuk-tuk para que te lleven a los sitios más visitados y conocidos y no andar tanto.

El tuk-tuk (lo escribo así, pero realmente no sé cómo se escribe) es, según la wikipedia, un vehículo triciclo motorizado. Es una versión motorizada del tradicional rickshaw (pequeño carro de dos ruedas tirado por una persona) y del velotaxi (vehículo de tres ruedas impulsado a pedal). De uso extendido en distintas regiones de Asia, los tuk-tuk lentamente fueron popularizándose en todo el mundo. Se los usa frecuentemente como taxi y vehículo de reparto de mercancías, aunque en algunos lugares tiene una función casi exclusivamente turística, como en Sri Lanka. Muchos de los kilómetros que hicimos fue en tuk-tuk. En los que hay que regatear, pero de esto ya hablaremos en otra entrada. Yo creo que lo mejor para viajar en tuk-tuk son dos personas, pero nosotros un poco apretados ya cabíamos. Más vale que tampoco andamos muchos Kms seguidos en uno...

Bueno, cogimos el tuk-tuk y fuimos para allá. Paramos en una taquilla un poco perdida de la mano de Dios y nos dijeron el precio que eran 25$ por persona (eso ya habíamos leído que era así y que entrar en los sitios nos iba a salir caro). Nos resultaba un poco raro esa taquilla (que por cierto hay que pagar casi todo al contado, no tienen en muchos sitios aparato de tarjeta). Al final pagamos y no nos timaron. Era allí ;-). 

Pasamos todo el día en la ciudad. Casi perdida en medio de la jungla, esta ciudad repleta de yacimientos arqueológicos llegó a ser la capital de un extenso reino. En la actualidad esta antigua ciudad, sagrada para el budismo, cuyos monasterios circundantes cubren un área de más de 40 km², es uno de los mayores yacimientos arqueológicos del mundo. Y lo más deslumbrante es que son muchos del siglo IV antes de Cristo. ¡¡¡¡Eso es muchos años!!!!

Vimos la impresionante dagoba de Ruwanwelisaya, uno de los símbolos más conocidos de Anuradhapura. Su forma redondeada de un impoluto mármol blanco la han convertido en una de las grandes maravillas de Sri Lanka. Sus medidas son impresionantes: tiene una circunferencia de más de 200 metros y una altura que supera los 55 metros. Esta dagoba o estupa fue construida en el siglo II antes de Cristo. Junto a esta impresionante dagoba vimos otra de menor tamaño, pero no importancia, la de Thuparama. Se cree que este pequeño edificio fue construido en el siglo III antes de Cristo, con lo que se convierte en una de las estupas más antiguas de todo el mundo. Otro de los lugares de Anuradhapura que no se puede perder es el templo de Isurumuniya, excavado en la roca. En las paredes de este santuario podrá disfrutar de centenares de relieves y esculturas de gran belleza. En esta había que volver a pagar. Poco, pero volver a pagar. La verdad es que a los turistas nos sangran.

Vimos más pagodas y muchos budas. La verdad es que al principio todas las figuras y las estupas te deslumbraban, pero luego al final del día, cuando veías una más era como "mira otra estupa" "mira otro buda". También, todo hay que decirlo, no está muy bien indicado. En las zonas hay letreros en inglés que te explican bastante bien, pero es tan grande que no sabes si además de la estupa tienes que ver algo más alrededor. Quizás estaría guay un mapa o algo que te hiciera un resumen de lo que hay que ver y de qué es cada cosa. Después de las estupas y los budas, ver una piscina donde se bañaban y demás nos pareció todo un hallazgo.

A mi lo que más me gustó fue un sitio, en el que no había turistas y que nos metimos en plena jungla con un montón de ruinas. Quizás no era tan deslumbrante, pero tenía su encanto y estábamos solos. Podéis ver en una de las fotos el sitio para que os hagáis una idea. Y llegamos allí por casualidad.

Además también me sorprendió de la ciudad que no sólo había turistas, sino que había muchos habitantes de la isla que iban a rezar, viendo que es algo muy importante en el budismo. Todos iban con ropas blancas, bueno casi todos. Siempre había monjes que iban de naranja. Vimos uno que parecía que se había hecho hace poco, era muy joven. Luego la gente hace ofrendas y ponen flores, comida y trajes para los monjes. El budismo no es una religión supuestamente, pero yo ahora creo que es otra por todo lo que hemos visto.

Hay que llevar las rodillas y los hombros cubiertos. Yo tuve que ir en pantalones largos cuando íbamos a visitar templos y mis compañeras de viaje tuvieron que llevar fulares y pañuelos para cubrirse los hombros. También hay que entrar descalzo en muchos sitios, así que os aconsejo que llevéis calzado cómodo, pero a la vez fácil de quitar. Tampoco os olvidéis cuando vayáis unos calcetines. Las piedras queman mucho para ir descalzo. Bueno, por lo menos para nosotros, porque ellos creo que podrían pasar por una cama de clavos y no sentirían nada.

Lo peor fue que nuestro conductor de tuk-tuk no tenía idea de inglés (menos que yo que ya es decir...) y entonces no sabíamos si nos quedaba poco o mucho, si había que comer allí o esperar al hotel. Quizás si el conductor hubiera sabido inglés también nos hubiera dado más información de lo que había que ver en cada punto. Tan sólo hacía gestos con la cabeza que no sabíamos si era sí o no y decía los nombres de los templos o lugares donde parábamos que nos sonaban a chino (bueno, más bien a indio jajajaja) Al final con una sandia en los puestos que había bastantes por todos los sitios y una magdalena aguantamos durante todo el día. Eso sí, bien de agua, que hacía mucho calor.

Después de 7 horas volvíamos al hotel, fuimos a comprar pan para poder llevar el embutido que llevamos desde aquí y que no nos pasará lo que nos había pasado en esta ciudad y si nos pillaba fuera una hora de comer por lo menos tener algo para comer. Ducha, cena (de la comida ya hablaré en otra entrada) y a la cama. Al día siguiente teníamos que coger un coche para ir a la playa...