viernes, 11 de enero de 2019

Dantza

Había que hacer una referencia a la que fue la primera película que vi en el cine y que Xabi me pidió. No la hago en euskera porque me costaría como el doble o el triple, pero aquí está mi critica. 

La película es interesante y como estoy en un grupo de dantzas, ver esos dantzaris hacer cosas tan bien que yo sólo intento, pues me gustó bastante, incluso de cara al final ver un baile que hemos bailado en clase, a pesar de que no me guste mucho, hasta me hizo ilusión.

Lo primero hay que decir que pongan VOS en el título de la película es un poco bulo, ya que en la película no hay más que palabras de aliento entre los dantzaris, pero no hay en ningún momento ninguna conversación, es como si fuera una actuación de dantzas, pero en pantalla grande.

Y puedo decir que la primera parte saca partido de esto. Dantzas interesantes con una simbología, con unos paisajes muy chulos de EuskalHerria,... La verdad es que los bailes no eran muy largos y eran interesantes, te cautivaban,.. y también se te pasan más rápido porque intentas pensar en qué significan.

Pero es en la segunda parte (a partir de unos bailes de unas mujeres dando círculos) cuando la película decae un poco (desde que está en el pueblo) y para mi algunos de los bailes se hacen un poco pesados, un poco largos. Los paisajes pasan a sitios chulos, pero no tan cautivadores como antes, aunque por otra parte vemos una pequeña historia con personajes y quieres saber qué pasa. Y ahí para mi está una de las dantzas más chulas por cómo la graban. Es una casa de madera en la que una pareja baila y en cada vuelta de la cámara a la pareja esa casa o ese lugar va quitándose de su vestidura para dar lugar a una luz super intensa.

Pero luego una serie de bailes (demasiados) que no nos llevan a nada y que acaban la historia de los  personajes de modo brusca al igual que la película hace que la película no sea tan redonda cómo podría haber sido en mi opinión. 

Pero yo la recomiendo, sólo por los dantzaris, unos virtuosos y la dificultad de grabar algunos de estos bailes sin cortes de cámara. Me pregunto cuantas veces harían los bailes hasta que se grabaran bien. Si queréis ver un poco del folclore vasco en pantalla grande y disfrutar de los bailes y sus músicas, ¡no os la perdáis!

jueves, 10 de enero de 2019

Bandas Sonoras. Enero 2019

Quiero hacer otra sección en el blog. Esta de Bandas Sonoras que me han marcado, casi siempre de películas que me han gustado mucho, pero incluso de películas que no son las que más me gustan, pero la Banda Sonora me ha tocado de alguna manera.

Y para este comienzo que mejor que una canción del compositor que hace unos días decía que dejaba las batuta, Ennio Morricone. Lo difícil ha sido coger sólo una de los grandes temas que ha hecho este señor. Las películas del spaghetti western no serían lo mismo sin esas notas que ponía Ennio, una de las películas más bonitas sobre el cine tampoco sería igual si no hubiera puesto esa música en el Cinema Paradiso, Costner y Connery quizás no hubieran cogido a Al Pacino sin esa tonadilla que Morricone hizo para Los intocables de Eliot Ness.

Pero he elegido la otra obra maestra que hizo, en una película que también me encantó cuando la vi y me marcó por la historia, por esas elecciones que hacen los protagonistas. Esas selvas, esa tribu, esos paisajes,.. no serían nada sin la gran música del maestro. Cojo la canción "Gabriel's Oboe" que era la canción que tocaba Jeremy Irons para entrar en contacto con la tribu. ¡Disfrutad!

martes, 8 de enero de 2019

Reina Roja

Después de "Justo" y "Mal trago", he seguido con la novela negra con este título. Me ha gustado mucho, tanto que me he despertado antes para leerlo, he dejado de ver la tele para leer, y esto hace mucho que no me pasaba. Pero esta historia de crímenes y de personajes potentes me ha abducido hasta llegar al final, de hecho la he leído en estas Navidades, sobretodo en este último fin de semana de reyes.

Antonia y Jon son los protagonistas de este libro, además de unos cuantos secundarios que acompañan a estos. Creo que tienen personalidad, una historia detrás, y les coges cariño, por eso lo mejor del libro son las últimas frases del autor.

Juan Gomez Jurado del que no conocía su faceta como escritor, aunque ahora mismo creo que voy a intentar conseguir todos sus libros, es presentador de "Todopoderosos" y "Cinemascopazo" programas de Youtube que hablan sobre cine y que he mencionado alguna vez en este blog. Se nota que Juan sabe de cine y creo que deberían hacer una película de esta novela ya (yo la visualizaba al leer el libro perfectamente)

Para acabar os pongo el argumento que pone en todos los sitios sobre la novela ya que no quiero hablar mucho sobre ella para no contar nada. Da una pincelada de los dos protagonistas que te vas a encontrar en esta atrapante historia.

Antonia Scott es una mujer muy especial. Tiene un don que es al mismo tiempo una maldición: una extraordinaria inteligencia. Gracias a ella ha salvado decenas de vidas, pero también lo ha perdido todo. Hoy se parapeta contra el mundo en su piso casi vacío de Lavapiés, del que no piensa volver a salir. Ya no queda nada ahí fuera que le interese lo más mínimo.

El inspector Jon Gutiérrez está acusado de corrupción, suspendido de empleo y sueldo. Es un buen policía metido en un asunto muy feo, y ya no tiene mucho que perder. Por eso acepta la propuesta de un misterioso desconocido: ir a buscar a Antonia y sacarla de su encierro, conseguir que vuelva a hacer lo que fuera que hiciera antes, y el desconocido le ayudará a limpiar su nombre. Un encargo extraño aunque aparentemente fácil.

Pero Jon se dará cuenta en seguida de que con Antonia nada es fácil.

viernes, 4 de enero de 2019

Los tres deseos de los Reyes Magos

Hoy creo que es el día de poner este cuento que leí por redes sociales. Si tenéis hijos puede ser una manera de darles la noticia a los niños.

– Mamá, mamá… Ana dice que los Reyes Magos son los padres, ¿es verdaaaad?
La madre de Ignacio sonríe, le da un beso y le dice:
– Mira Ignacio. Tengo que enseñarte algo que guardo en este cajón desde hace 7 años.

Su madre saca del cajón un sobre blanco. Lo abre y le dice a Ignacio:

– Esta carta la recibimos en casa el día en que naciste. Es una carta escrita por los Reyes Magos y que nos piden que les hagamos tres favores. ¿Quieres que te la lea?
– ¡Sí mamá, por faaaavor! ¿Qué quieren los Reyes Magos de vosotros?
– Pues escucha y lo sabrás.

Así dice la carta:

Apreciado papá y apreciada mamá de Ignacio:

Somos los Reyes Magos. Sabemos que acaba de nacer Ignacio. Es un niño precioso que os va a hacer muy felices a los dos. Ya sabéis que cada 6 de enero nosotros vamos en silencio a casa de todos los niños y les dejamos unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño Jesús y para decirles lo orgullosos que estamos de ellos. Pero a partir de ahora no podremos hacerlo porque estamos muy viejecitos y cada vez hay más y más niños en este mundo. No podemos ir a casa de todos. Además, ayer me caí del camello y me rompí el brazo (soy Melchor, un poquito torpe).

Gaspar es muy lento porque camina con la ayuda de un viejo bastón y Baltasar ¡nuestro viejecito Baltasar, se olvida siempre de dónde tiene la lista de los regalos. Como ves, ya estamos muy mayores y necesitamos pediros tres favores muy importantes:

1er favor: Que nos ayudéis a poner los regalos a los niños. Cada padre y madre harán nuestro trabajo cada Navidad: leerán las cartas de sus hijos y, con la misma ilusión que la nuestra, les pondrán los regalos como si fuéramos nosotros, celebrando el cumpleaños del Niño Jesús. Así todos los niños del mundo tendrán sus regalos y nosotros podremos descansar y ver, desde lo lejos, sus caritas de alegría.

2º favor: Como esto es un gran secreto, no se lo podréis decir a Ignacio hasta que cumpla los 7 años. Cuando tenga esta edad, ya será mayor y sabrá guardar este secreto. Los niños pequeños no deben saber que nosotros ya no podemos poner los regalos y que son los padres los que nos ayudan. El secreto se ha de decir solo a los niños responsables, a los que ya pueden entender que nosotros les queremos mucho y que sabemos que en ellos está el Niño Jesús, por eso pedimos ayuda a sus padres, las personas que más los quieren a ellos.

3er favor: Algunos padres que nos ayudan están enfermos o no tienen dinero para comprar regalos a sus hijos. Por eso, necesitamos que vuestros hijos se conviertan “un poquito” en Reyes Magos y compartan algunos regalos con los niños que no tienen tanta suerte como ellos.

Nada más. ¿No es demasiado, verdad? Cuando Ignacio te pregunte por primera vez quiénes son los Reyes Magos léele esta carta. Entenderá por qué nosotros hemos confiado en vosotros para hacer nuestro trabajo: porque sois las personas que más lo queréis en el mundo y que mejor pueden ver su enorme y bondadoso corazón de perla.

Melchor, Gaspar y Baltasar

Ignacio mira sonriendo a su madre, con los ojitos abiertos de par en par y sin saber qué decir. Su madre se arrodilla a su lado, lo abraza y le dice, “ahora cariño ya sabes cuál es el gran secreto de los Reyes Magos. Nosotros seguiremos poniéndote los regalos con la misma ilusión. ¡No! Con la misma, no. Ahora con más ilusión porque compartimos un secreto que te convierte en “un paje especial” que pondrá más ración de chocolate a los Reyes Magos ¿verdad?”

La abraza con todas sus fuerzas. Le da las gracias por leerle la carta y por confiar en él.

jueves, 3 de enero de 2019

Prospecto para libros

Alguna vez os he hablado de Juan Manuel de Prada, escribe en el SEMANAL XL y, aunque muchas veces escribe de opinión y su opinión no es la misma que la mía, a veces escribe artículos como el que os traigo hoy que si que me gustan. Es un prospecto para libros con mucha ironía. ¡Para que este 2019 nos traiga muchos libros y buenos!

Ignoro cuáles son las abstrusas razones que impiden al Ministerio de Sanidad prohibir o al menos restringir la venta de libros, que tanto distraen al personal de otras aficiones y formas de ocio más gratificantes, como la participación democrática en redes sociales, el consumo bulímico de series televisivas o la práctica salutífera del deporte. Mi desazón se acrecienta cuando llega la primavera, ante la proliferación monstruosa de ferias del libro que infestan las plazas y jardines de nuestras ciudades, incitando a gentes plácidas que jamás habían posado la vista sobre la letra impresa a la adquisición de estos objetos que tanto fomentan el ensimismamiento, la lucubración obsesiva y la ideación fantasiosa. ¿No sería conveniente obligar a los editores –como ya se ha obligado a los fabricantes de cigarrillos– a estampar en las portadas de los libros un letrero que advierta sobre los perjuicios que la lectura inflige a la salud, estimulando la secreción de pensamientos suspicaces o disolventes, quién sabe si favoreciendo incluso la formación de tumores cerebrales? No niego que las amonestaciones del Ministerio de Sanidad se toparían con la hostilidad de cierto sector irreductible de fatuos sabihondos, empeñado en vindicar la naturaleza placentera y hasta espiritualmente remuneradora de la lectura (que, afortunadamente, es una práctica cada vez más minoritaria), pero el compromiso de las autoridades con el bienestar de la ciudadanía se demuestra en estos gestos gallardos e inequívocos. A la espera de que empiecen a dictarse ordenanzas de la Unión Europea que prohíban la fabricación y el comercio de letra impresa, convendría que los libros se expidiesen con receta médica, acompañados de un prospecto que alertase al usuario sobre su naturaleza perniciosa y execrable. Sirva el siguiente texto a modo de recomendación para el legislador:


Composición: El libro se presenta en cuadernillos de papel, cosidos y camuflados tras una atractiva portada. Cada cuadernillo consta de un número variable de hojas abarrotadas de signos cuya contemplación produce vértigos y mareos.

Indicaciones: Admitimos el uso del libro como signo de prestigio o relumbrón social, siempre que el usuario no pose la mirada sobre su abominable contenido. El uso del libro como objeto de estudio o mero disfrute intelectual puede, en cambio, acarrear consecuencias indeseables. Recomendamos que las bibliotecas particulares no renieguen nunca de su condición meramente ornamental; además de dar mucho lustre a cualquier salón, pueden ser el mejor disfraz del polvo.

Posología: En caso de adicción aguda a los libros, el lector no debe rebasar la dosis de tres o cuatro párrafos al día, preferiblemente los que figuran en la contraportada y en las solapas, que son los más zafiamente propagandísticos y no suelen incurrir en pensamientos subversivos.

Precauciones: Existen serias sospechas de que la lectura sea enfermedad contagiosa y hereditaria. Si está usted embarazada o embarazado, absténgase de descifrar una sola letra; pues, de lo contrario, su feto podría nacer con malformaciones. Si alguno de sus amigos se ha rendido a tan irrefrenable vicio, póngalo en cuarentena, antes de que le traslade los microbios.

Efectos secundarios: La lectura produce meningitis, jaquecas, náuseas sartrianas, aversión a los lugares comunes y el pensamiento estereotipado, síndrome de Alonso Quijano, delirium tremens, capacidad para tomar decisiones propias, fluidez dialéctica, así como otras calamidades de larguísima enumeración.

Intoxicación y tratamiento: Cuando se lee en dosis muy elevadas, el enfermo puede padecer insomnio y excitabilidad, ensimismamiento y actitudes cavilosas, incluso ciertos accesos de ingenio que se manifiestan en ironías y sarcasmos contra el régimen político vigente. El mejor antídoto contra estos desarreglos consiste en exponer al paciente a irradiaciones prolongadas de rayos catódicos, preferiblemente con emisiones de concursos televisivos en los que participen homínidos chocarreros y homínidas pechugonas; también se recomienda una terapia de inmersión intensiva en Twitter y WhatsApp. En casos de enfermos irrecuperables, se los someterá a una dieta sustitutiva, con lecturas programadas de folletos de propaganda electoral y cursillos (o másteres) de tócame Roque.

Huelga decir que los libros deben mantenerse fuera del alcance de los niños, antes de que los perviertan.