martes, 11 de junio de 2019

El Duque

Hace cuarenta años que murió El Duke, el mote con que todo el mundo conocía al vaquero por excelencia, John Wayne.

Nació en una familia pobre. Pasó su infancia mudándose de un lugar a otro, soportando las discusiones constantes entre su padre, farmacéutico, y su madre, ansiosa por escalar en la pirámide social. El joven Wayne era enclenque, taciturno e inseguro de sí mismo, pero esto cambió en la adolescencia, cuando pegó el estirón y desarrolló la figura atlética a la que nos tiene acostumbrados en sus películas.

Una lesión en el hombro impidió al duque continuar en el equipo de fútbol, por lo que le retiraron su beca y no pudo continuar en la universidad. Como necesitaba dinero para mantenerse, empezó a trabajar en los estudios de la Fox haciendo chapucillas. Fue en la Fox donde conoció a la figura más importante de su carrera: John Ford. Empezó a hacer papeles de doble y extra en varias películas. Un año después le dieron el papel protagonista en La gran jornada (1930). La película fue mal en taquilla y le echaron de Fox, pero al final Ford le dio más tarde el papel que lanzaría su carrera, el de Ringo Kid en La diligencia (1939). Luego participó en 1948 en una película determinante para su carrera: Río Rojo de Howard Hawks. El propio John Ford se sorprendió por su gran actuación y 'el duque' llegó a declarar: "La diligencia me hizo estrella y Río Rojo me hizo actor".

Aquí os dejo diez cosas que seguro que no conoceis de este actor y un vídeo del gran programa de EITB de "La noche de..." dónde también hablan de este gran actor y su gran figura. Aquí mi homenaje.

HACÍA TRAMPAS AL AJEDREZ 
El ajedrez era una de sus pasiones, afición que compartía con alguno de sus compañeros del mundo del cine. Pero el actor en varias ocasiones fue acusado de hacer trampas. El también intérprete Robert Mitchum aseguró que con sus grandes manos podía hacer un movimiento mientras cambiaba otra pieza.

APASIONADO DE LA LITERATURA 
Le encantaban las novelas de Agatha Christie, aunque sus dos libros favoritos eran de Arthur Conan Doyle, precisamente dos novelas históricas: La compañía blanca y Sir Nigel. También se declaró fan del escritor Charles Dickens

SU NOMBRE DE PILA 
Al igual que muchos otros actores John Wayne se puso un nombre artístico. Sus padres le bautizaron como Marion Robert Morrison, un nombre, el de Marion, que no le gustaba demasiado, prefería el apodo de Duke, por el que le conocían en su familia.

ERA UN "HUEVO ESCALFADO" PARA JOHN FORD 
Pero Duke no era el único mote por el que era conocido. Durante el rodaje de Centauros del desierto, la actitud de John Ford enfureció a Wayne, quien llegó a decir que "quería matarlo". Por su parte el cineasta le gritó en alguna ocasión: "¿No sabes caminar? Eres tan torpe como un hipopótamo. Y deja de arrastrar el diálogo, muestra alguna expresión. Pareces un huevo escalfado".

FUE PERIODISTA DEPORTIVO
En su época de instituto fue un alumno muy implicado en la vida académica. Jugaba en el equipo de fútbol, participó en los grupos de debate y fue presidente del club de latín. Además trabajó como redactor en el periódico del instituto, en el que escribía sobre deportes.

IMPLICADO EN LA POLÍTICA 
Nunca escondió su ideología de derechas. El actor se enfrentó a Jane Fonda por su discurso anti-guerra de Vietnam y fue un ferviente defensor de Richard Nixon, incluso después del caso Watergate. A Wayne le gustaba debatir con Paul Newman sobre política, quien le enviaba textos de pensadores progresistas.

SUPERSTICIOSO
Una de las cosas que le sacaban de sus casillas era que alguien dejara su sombrero en la parte superior de la cama. Tampoco se le podía pasar la sal directamente durante una comida. Había que acercársela y dejarla en la mesa.

LA ANÉCDOTA DE LOS ZAPATOS AZULES
La primera vez que conoció a Michael Caine, Wayne le aconsejó que nunca llevara zapatos de ante azules. Cuando el actor británico preguntó por qué, le contestó que en una ocasión conoció a un seguidor que se meó en sus zapatos de ante azules.

IMPRESIONADO CON CHURCHILL
En varias ocasiones confesó a su círculo de amigos que tenía en alta estima a Winston Churchill, Primer Ministro de Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial.

ERA UN BUEN GANADOR 
Cuando en 1969 se llevó el Oscar a Mejor actor por Valor de Ley, Wayne le dijo a Barbra Streisand que había sido "la suerte del principiante". Más tarde, en la fiesta después de la ceremonia, se acercó a Richard Burton -nominado también a Mejor Actor-, le entregó el Oscar y le grito: "Tú debías tener esto, no yo".

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