lunes, 16 de marzo de 2009

Ginebra y Lausanne

El martes estuvimos en Ginebra y en Lausanne. Eran dos de los lugares que no conocía Jorge y son dos ciudades de la zona francesa de Suiza. Se habla francés aparte de varios idiomas más, claro. La verdad es que te da un poco de vergüenza cuando vas de un pais donde no se sabe más que la lengua de tu país y a veces hasta mal.

Fue uno de los días un poco decepcionantes. En Ginebra, donde llegamos después de dos horas y media de tren desde Basilea, había un lago con una fuente. La llamada Jet d'eau (Chorro de agua) es el verdadero emblema de Ginebra y de lo poco para ver y disfrutar en esta ciudad. Dimos un paseo por el centro y no sé si porque ya habíamos visto Zürich y Lucerna o porque, no nos pareció nada del otro mundo. Vimos la catedral de San Pedro y al entrar vimos que se podía subir a las torres. Nos pareció interesante ver la ciudad desde arriba y además como no habíamos entrado a nada y tampoco valia mucho pues empezamos la subida por las escaleras de caracol. Era un paseo por las tres torres da la catedral. Tenía dos torres de piedra y otra como de hierro. Creo que se puede apreciar bastante bien en la foto. La verdad es que mereció la pena. Las vistas del lago y de la fuente eran muy chulas desde arriba, aunque los alpes no se veían y eso que el tiempo no era nada malo. También se podía apreciar desde arriba los tejados de tejas que había en las calles de alrededor y que limitaban la zona del centro de la ciudad. Después de bajar de las torres y de dar otra vuelta por el centro llegamos a una torre con reloj (la verdad es que son muy habituales en todas las ciudades suizas) y debajo de ella había unos adoquines, que no eran de piedra sino como de vidrio o algo así, en los que te daban las gracias, te saludaban y te despedían en multitud de idiomas. Desde el castellano hasta el japones o chino o árabe. La verdad es que me llamaron la atención y me gustaron bastante. De allí y con el "tenga buen viaje" de los adoquines cogimos el tren y fuimos a
Lausanne.
Lausanne es una ciudad más pequeña que Ginebra y que es sede del Comité Olímpico Internacional, y se encuentra también el Museo Olímpico, que es lo que quería ver mi hermano a toda costa. para llegar al museo tuvimos que coger como un tren que bajaba de la zona del centro de la ciudad a un puerto que estaba cerca del museo. Cuando entramos con mi Swiss Pass (un ticket del que no he hablado, pero que me saque para 4 días para viajar en todos los trenes que quisiera, entrar a todos los museos y que algunas cosas me costaran solo la mitad y que recomiendo que lleveís porque al final sino hubiera paado más del doble que lo que me costó ese billete ) gratis y pagando solo Jorge cogimos unas cosas para oir en castellano toda la teoria. Por supuesto lo que te daban eran unos Ipod (Estos suizos tienen más pasta...). No estuvo mal, vimos una peliculilla de patinaje sobre hielo en 3D, cosas d edeportistas famosos,... Pero también nos decepciono porque a mi hermano le habían dicho que era de estos museos interactivos y cuando llegamos allá no había nada que tocar. Solo pudimos tocar tres medallas olimpicas... El museo se encontraba en un parque con multitud de esculturas de las olimpiadas y creo que casi me gustó más este parque que el museo en sí. Había una escultura de chillida y alguna que estaba muy chula como en la que me saque la foto. Luego dimos una vuelta por el puerto. Hacía calorcico y se veían algunas montañas enfrente del lago. Aunque no fueran los Alpes estaba bastate bien. Luego con el mismo tren (que era una especie de Metro) volvimos a la zona del centro. Dimos un paseo rapido, viendo algunas iglesias, la catedral, un palacete donde estaban poniendo lo que parecía una U de estas de skate bord, pero tampoco nos pareció muy bonito. Sin más.

Después tuvimos que esperar de nuevo hasta las 19 para que a Jorge le saliera la vuelta gratis y entonces descubrimos los McDonals. Hasta entonces siempre habíamos tomado una cerveza o una cocacola y nos había salido bastante cara, pero aquel día no había forma de encontrar un bar que no fuera restaurante y que hubiera para sentarse. Allí en Suiza no es tan normal ver un bar o una cafetería como aqui. Lo que sí vimos es que en cada estación al salir había un McDonals (Muy sobrado. En todas las estaciones en las que estuvimso en Suiza) y aunque las hamburguesas de esos sitios no son de nuestra devoción pensamos que era una forma más barata de tomar algo. Total la cocacola es igual allí que en otro sitio. Cuando entramos yo vi que había Donuts y Chocolate Chod (pense que era chocolate caliente) Le dije a Jorge y pidió él. Yo había leído Chod y él lo dijo, pero diciendome que que era eso. La camarera no le entendia. ¿Chod? Al final vió en un cartel que era chaud y que yo había leído mal. Me llamó de tonto para arriba. Uno que es cegato... Y la verdad es que estaba muy bueno. Era como un colacao y además no era muy caro y con el Donuts estaba francamente bien. Jorge pidió como un helado, pero después también pidió el colaCao. A partir de entonces para esperar siempre ibamos al McDonalds que estaba cerca de la estación y pedíamos un chocolate Chaud y un donuts.

Volvimos y cenamos unas pizzas, estuvimos hablando con los catalanes y viendo internet. Después a la cama. Había que madrugar mucho al día siguiente para ir a los Alpes. El tiempo pintaba bien. A ver si veía el Matterhorn...

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